Preguntas Frecuentes

¿Cómo preparo el recipiente antes de trasplantar?

Si la maceta o la jardinera no es nueva, empieza por limpiarla y desinfectarla, eliminando por completo los restos de tierra de la planta anterior. Cubre la base con granza para que la tierra no obstruya los agujeros de drenaje y utiliza un sustrato de calidad.

¿Cómo hay que sembrar las semillas?

Sepáralas bien para que las plantas no se estorben al crecer y sea sencillo hacer el trasplante. Si son demasiado pequeñas, mézclalas con arena antes de sembrarlas. Entiérralas a una profundidad del doble al triple de su tamaño, salvo que sean muy finas. En ese caso, déjalas sobre la tierra y comprímelas suavemente.

¿Cómo puedo desmacetar una planta sin dañarla?

Golpea ligeramente al rededor de la maceta y la parte inferior. Apoya la mano sobre la base de la planta, sujetando el tallo entre los dedos índice y pulgar. Pon el recipiente boca abajo con la ayuda de la otra mano y golpea con fuerza el borde de la maceta contra una superficie dura (con menos fuerza si es de barro).

¿Cómo saber si debo abonar mis plantas?

Cuando, sin que las condiciones en las que se encuentran hayan variado. Por ejemplo las hojas aparecen pálidas o descoloridas, se aprecia que el crecimiento se ha estancado o las plantas empiezan a estar poco tupidas. Entonces es el momento de enriquecer el sustrato para que se recupere y crezca.

¿Cómo abonar mis plantas?

Debes colocar en el suelo el fertilizante recomendado a una distancia de 5 a 10 cm de la planta y si el terreno está en pendiente debe colocarse lado superior de la misma. Puedes solamente colocarlo sobre la superficie en media luna o realizar un pequeño agujero y enterar el fertilizante.

El colocar el fertilizante se coloca cerca de la planta puede ocasionar quemaduras en las mismas

Para fertilizar gramas y cubresuelos, esparce el fertilizante sobre toda el área, posteriormente realiza un ligero riego para limpiar la superficie de las hojas.

¿Cómo regar mis plantas correctamente?

Es importante regar a primera hora en la mañana. La mejor forma para tomarle la medida a las plantas es dejar secar la capa superficial del sustrato entre riego y riego. A continuación encontrarás 3 formas de riego:

  • Riego desde arriba: Es el sistema más común y el que utilizan la mayoría de las plantas. Con una regadera, un vaso o una botella aplicamos el agua directamente sobre el sustrato desde arriba. Es importante evitar que las hojas o las flores tomen contacto con el agua, puesto que pueden estropearse o favorecer la aparición de hongos.
  • Por inmersión: La maceta se introduce en el fregadero o en un cubo con agua. Es un sistema perfecto para plantas epífitas o las orquídeas.
  • A través del plato: Este sistema hace que la planta beba a través de las raíces la cantidad que ella considera necesaria. El agua se echa directamente sobre el plato de la maceta y se deja durante unos minutos hasta que la planta esté hidratada. Después, se desecha el sobrante. Es ideal para bulbos o plantas con tallos u hojas sensibles a la humedad.